Bienvenidos
En los últimos días he tenido la grata noticia de que varias de mis allegadas han parido una nueva criatura.
Y esto me ha hecho reflexionar.
Que el dios tiempo me va haciendo viejo…
Que el dios tiempo me va haciendo viejo…
Recuerdo desde que tuve uso de razón. Que cuando una fémina esperaba su querubín, para todos su sexo era un dulce misterio. Aunque siempre quedaba el trabajo de las brujas o adivinas que hacían su aleatoria preedición para que todo terminara en regocijo para todos.
Hoy Aldoux Huxley ya no sería un adelantado de nuestro tiempo y su mundo feliz sería una historia carente de cualquier motivo de sorpresa.
Lo que fue ciencia ficción hoy descafeína nuestras vidas, creo que aunque vamos logrando instalarnos en la sociedad del bienestar vamos perdiendo el encanto de desear.
Bien es verdad que la contravertida ingeniería genética empieza a solucionar graves problemas al hombre, pero también choca con el bien vivir espiritualmente de muchos de nosotros.
Poseemos el factor material de poder desear hasta como queremos procrear, ya basta una inseminación para que esa madre pueda reconstruir su maternidad frustrada.
Entiendo que bienvenida la Ciencia, pero creo que no debemos olvidarnos de los de antes, y que a veces es necesario sentirse tristes dándonos la oportunidad de entregarnos a lo que la vida nos depare.
De todas maneras doy la bienvenida a todos estos bebes a este nuestro mundo.
Felicidades.
efe.






